sábado, 22 de agosto de 2009

Por muchas noches en blanco que una dedique a pensar en su biografia personal
la verdad es que encontrará pocas soluciones,
podrá parchear tal o cual relación
pero al final volverá a pasar lo de siempre
que en un momento dado saltará en pedazos
"porque una es como es y no es facil dejar de serlo para querer a alguien".
Es casi un combate perdido de antemano
Asi que lo mejor que nos podría pasar es que las relaciones tanto sentimentales como amistades vinieran
con fecha de caducidad, como los yogures.
Asi sabríamos de antemano, cual es la fecha del final...
Y no perderiamos el tiempo en inseguridades, sospechas y discusiones.
Nos dedicariamos a disfrutar cada momento hasta la última décima de segundo.
Aunque si lo piensas lo bueno de no tener fecha de caducidad es que nos permite seguir soñando
con que esta vez si, ese yogurt pueda conservarse para siempre.

jueves, 20 de agosto de 2009


La Real Academia define la palabra imposible como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a ser, o suceder.
Y define improbable como algo inverosímil, que no se funda en una razón prudente.
Puestos a escoger prefiero la improbabilidad que la imposibilidad.
Como a todo el mundo, supongo.
La improbabilidad duele menos, y deja un resquicio a la esperanza o a la ética.
El amor, la amistad, las relaciones, los sentimientos, no se fundan en una razón prudente. Por eso no me gusta hablar de algo imposible, sino de cosas improbables.
Porque lo improbable por definición es probable.
Lo que es casi seguro que no pase, es que puede pasar. Y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase….vale la pena intentarlo.

miércoles, 5 de agosto de 2009


Tienes luz verde para pasar pero no olvides cerrar "las puertas" despues de entrar.

:D

martes, 4 de agosto de 2009

predecir.....

Ansiosa por escuchar el "ring" del teléfono de casa esperando leer su nombre en el identificador de llamada....sí, seguro que era ella, estaba cantado, era de intuir, puesto que ella siempre lo hacía cuando sucesos de esta calaña me pasaban a mi.

Ni más ni menos que los esperados resultados de unas pruebas médicas que tanto quebraban mi sueño en las noches, sollozando lamentos que ella tanto escuchó.
Mis pies descalzos recalcaban mis pasos de camino al mueble del comedor, cosquillas estomacales marcaban mi palpitación acelerada e incesante.
Escuchar su voz era lo único que necesitaba para desprenderme de los litros de aire acumulado que llevaba en mi interior gracias a los nervios de la noche anterior.
Mis pasos cada vez más rápidos, caminar deprisa, como el que camina hacia un ser querido cuando lo divisa en la lejanía en una estación de tren.
Alzo la mano para coger el teléfono, no miro la pantalla por esperar escuchar su voz y desentenderme de los nervios que han atrapado mi estomago, mi diafragma, mi pleura y todo lo que compone el cuerpo humano.
Quiero sentir esa mariposa aletear cuando me hable y yo le hable.....el momento ha llegado, la culminación de todos mis nervios, el extasis de lo esperado....

-Hola buenas tardes, le llamo de la compañía de Jazztel.....tiene una oferta que le interesará...

Cuando noto que todo mi ser empequeñece y no he sentido aquello que quería sentir y que era tan predecible.